"SER CULTO ES EL ÚNICO MODO DE SER LIBRE"

si

José Martí

("Maestros ambulantes", en revista La América. Nueva York, mayo de 1884)

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martes, 12 de marzo de 2024

La certeza

La certeza


La cotidiana calle periférica y tercermundista amanece. Seres noctámbulos, marchitos de abandono y droga buscan un rincón. Filosófica y recurrente, la pregunta sobre el sentido de la vida. Revelada, la certeza del tránsito individual


(c) Yafade. 

Villaviencio, Meta, Colombia. 12 de marzo 2024

......

PD: Hoy sentí la necesidad de volver aquí, a este formato quizás obsoleto de comunicar. 





lunes, 7 de abril de 2014

Añoranza

Boceto


Agolpados y felices, jóvenes cuerpos atropellan la promesa de verano.
Ra nunca fue venerado.
Cuerpo, sexo. Sexos, cuerpos. Sexualidades.
La vida brota cobijada por la olmeda.
Herrerillos encantan.
Añoranza.

Cuerpo anónimo desplaza el bullicio citadino
Señoras engafadas que devoran Coca Cola.
Algo quedó atrás.
Algo quedó atrás.
Mi limonada.



(c) Yafade
Granada, 7 de abril 2014

domingo, 23 de marzo de 2014

Soso soneto primaveral

¡Hola!
Después de un tiempo en otras cuestiones menos triviales, salen otra vez mis venas poéticas.
Lo disfruté. Ahora lo comparto.
Saludos
Yafade

«Primavera o Descanso», del pintor cubano Jorge Arche Silva     


Soso soneto primaveral

Un soneto he pensado regalarte
pues a ello invita la primavera,
aunque feliz sería si tuviera
las palabras precisas que ofrendarte.

Yo pensé que sería emocionante
comparar con el cauce de los ríos
la pasión que inunda mi sombrío
corazón de poeta galopante;

pero toda metáfora que engarzo
se resiste a esbozar mis sentimientos;
no podría, aunque intente, ser más soso.

Más, si restas importancia al hecho
y la intención te produce gozo,
ya me doy por completo satisfecho.

(c) Yafade
Granada, 23 de marzo, 2014.


lunes, 4 de marzo de 2013

Eliana Cárdenas Sánchez in memoriam

A Eliana Cárdenas (La Habana, 9 de abril de 1950*; Madrid, 4 de marzo de 2010)

“La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida; truécase en polvo el cráneo pensador; pero viven perpetuamente y fructifican los pensamientos que en él se elaboraron. Son los tiempos con ondas del aire que entre sí se comunican y extienden las glorias de los que se cobijaron a su sombra.”
José Martí.
"Pilar Belaval". El Federalista, edición literaria.
México, 5 de marzo de 1876

(En la Alhambra, febrero de 2010)

Tres años.
La savia intelectual torna en semilla.
Mantos de muerte despojan tu sonrisa.
Marzo que se reprime, pero brota.

Como aquella primavera tras el llanto,
Regresas

© yafade
En Granada, 4 de marzo de 2013

*El año 1950 aparece como fecha de nacimiento en los documentos oficiales de Eliana; pero en realidad nació en 1951. Comenta su viudo, Aramís Alemán, que su madre había cambiado la  fecha para que pudiera entrar un años antes a cursar los estudios primarios.



lunes, 15 de agosto de 2011

Desvestimiento

Hola!
Hace rato que no escribo nada; otros cuestiones acaparan mi intelecto. Hoy, que renacen mis venas poéticas, dejo un soneto. En realidad, las rimas van a mi aire, y la métrica tambien. No todos lo versos son endécasilabos, pero me gusta el ritmo. Así que no "cojo más lucha" con el tema. A fin de cuentas, así salio. Un soneto modernista. Hay va.
YFD

Desvestimiento

Desviste, mujer, tu torso aclimatado,
para empapar con chorros de ternura
la tersa y blanca piel que a la hermosura
cobija cual tesoro arrebatado.

Permíteme llegar hasta tus cimas,
desplazar el cuerpo al altiplano,
llenar la palma de mi mano
con la savia de tus montes de colina;

que si el empeño a mi vigor fulmina,
y me deshago sobre ti como la espuma,
no será deseo que termina,

sino pretexto lúbrico acordado
para quitar de mi vista la bruma
y arropar tu pecho enamorado.

domingo, 7 de febrero de 2010

Vidrios en la cara

Frágiles vidrios rompen en mi cara.
Impensables anhelos se rehacen ante mí.
He visto mecerse esplendorosa la fruta en sueños
que arrebata, insaciable, la tranquilidad.
Congeniar ideas ya no es fácil.

Sobrecogido Hidalgo.
La cólera batiente de los senos quiebra leños húmedos.
Pregunto a veces donde iría de ser Dios,
-y gritando furias de las ganas- me recuerdo hormiga

Cuando mentiras verdaderas se realizan, la sangre inunda mis sentidos.
Me desmaterializo.

Aires de libertad.


Han llegado a mí aires de libertad.
Me creía inamovible, pétreo,
Ahora, retorcido  me liberan.
Cuerpo oloroso: revuelve mis instintos.
Menuda silueta, ¿qué diosa refulgente no te envidia?
No Venus, no Afrodita.
No Ninfas lujuriosas.
Un día, preso en mis actos,
Hoy, en los suyos – ¿y soy libre?
En aquellos inviernos grises y lejanos
trataba de gritar desde el silencio.
Este verano vocifero el amor que no muere.
Han llegado aires de libertad para este temeroso loco,
exreprimido, cuasi-inocente,  -que aun semirrasgado- 
se rehace en cada canto de la vida (¡de esa vida!).
¿¡Quien diría!? Mudo una vez, he de hablar mil idiomas.
Han llegado, a mí,  Aires de Libertad:
¡Soplen por siempre!

Hídricos

I
Bebí en su manantial con tanta fuerza
que, creyéndolo ya seco, dormí.
¡¿Soy tonto?! ¡Cómo si no brotara casi eterno!
Bebí otra vez.

II
¡Qué mecanismo el de esos pozos!:
Brotan si no los tapo,
Y si los tapo, brotan.
¿Podré algún día controlarlos?

III
Mujer:
Cuando en un solo cause se unan nuestros ríos, no temas de la fuerza;
si algo se quiebra, no importa, ¡mantén el torrente!

IV
Como la lluvia, caeré,
desde tus cimas hasta tu monte

Mírame

Mírame.
¿Qué ves en estos ojos?
¿No ves el mar, el cielo?
Prados de rosas.
Tus manos y mis manos.
¿No ves tu cuerpo con mi cuerpo?
¿El amanecer?, ¿los labios?
¡¿Ves la canción?!
¿La ciudad y el sol cayendo?
¿La mesa con tus cosas y mis cosas?

Mírame.
Si no miras, destrozas.

Desnuda

Otra vez llegas a mí desnuda,
El pecho libre, en los labios la sonrisa
El pelo suelto, bailarín junto a la brisa.
Dulce el encanto, realísima hermosura.

Como un Hada que mi sueño ha ennoblecido
Te acercas, y acomodas en mis hombros y mi espalda.
El tiempo pasa, vigilante desapercibido,
Extiendo el brazo atrás,- hasta la altura de tus nalgas.

Un espejo nos mira.
Reflejo de la luna en la ventana.
Tú en mis manos sacándome la vida,
Yo en tus labios saciándome las ganas.

Por tus labios

I
Dicen tus ojos que no escuche a tus labios.
Dicen tus labios que no es cierto que me amas
¿A quién escucho, a tus ojos o a tus labios?

II
Por tus labios que cantan a la vida
daría el sol, el mar, mis manos.
Daría un mundo si tuviera
Pero no tengo sol, ni mar, ni mundo.
¿Te quedarías con mis manos?

Muchacha

Muchacha de intrigante primacía
que rompiste la corteza de mis sesos
¿por qué buscas en otros besos
momentos de banales alegrías?

Cuando un mundo de preciosas fantasías
se vislumbra del amor que te profeso,
yo no entiendo, Corazón, tu valor preso
si es tan libre tu hechicera melodía.

Dime, ¿por qué  para seguir sufriendo
escondes la verdad que vives,
si tu corazón te sigue
diciendo que estas mintiendo?

Yo me pierdo entre las noches y los días
Buscando la razón que nos cohíbe
Y no encuentro la causa que prohíbe
vivir-morir la pasión de nuestros besos

Preguntas

¿Cuántas veces hemos estado aquí,
tú, la puerta del jardín, y  yo?
Mis te amo, tus no digas,
mis te sueño, tus no sigas,
Tus ojos mirando al cielo,
los míos que por  mirar deliran
¿Esta calle y esa acera?
¿El árbol seco?, ¿y el perro allá en la esquina?

¿Cuántas veces hemos estado aquí?
Yo al descubierto  Tú allí escondida.
Mi mano que se extiende,
la tuya que la esquiva;
Tus ojos desmintiendo lo que tus labios explican

¿A qué temerle?,
¿A lo distinto, a lo complejo?
¿A qué soy tierra y eres fuego?
¿A las cadenas?, ¿al desafuero?
¿A la canción de Silvio?
¿A las casillas de mi tablero?

¡Cuántas veces, hemos estado aquí,
yo, la puerta del jardín,
y tú, con miedo a replicar te quiero!

Sueño

Sueño.
Todavía a mi cabeza llegan ángeles.
Camino la ciudad, te beso.
Aunque me duela el alma y el cerebro estalla, sueño.

Aún sueño.
Acaricio tus labios,
- labios que cantan para no decir te quiero.
Blasfemo notas, despeino tu cabello.
Aunque mirar me ciega, sueño.

Sueño, sueño, ¡Sueño!
No quiero despertar.
Sé que es preciso seguir
Aunque me parta en dos,
estallen mis venas, explote mi garganta,
Aun si me desgarro en el intento

Explicación

Cuando digo Te amo
quiero decir no cortaré tus alas,
no amarraré tu alma, no pondré fin al vuelo.

Cuando digo Te amo,
digo pondré mis alas con las tuyas,
soltaré mi alma con la tuya,
haré mi vuelo junto a ti.

No soy tu cazador.

Esta mañana

Esta mañana he vuelto a detenerme ante tus ojos negros.
He disfrutado el beso en mi mejilla,
el perfume que exhalabas.
Más, contuve la fuerza que crecía en mi interior
- remolino arrebatado-,
¿Se me habrá partido alguna vena?
La vista se nubló,
detrás de ti, el mundo que giraba.

Esta mañana he vuelto a detenerme.

Estás

Estás.
Tu piel desnuda descansa sobre la cama.
El cabello, negro y largo, escurre entre mis manos,
manos que han de jugar la curvatura de tus nalgas.

Me embriago de tu aroma
y del sudor que corre por tu frente.
Acaricio tus labios, besas mis dedos,
Te despojas de la hebilla,
Te deslizas por mi pecho,
no hay pelos.
Hacemos el amor como si locos fuéramos.
Resuenan tu corazón y el mío.
Todo estremece, al piso van las sábanas,
¿Se han de partir las patas de la cama?

Gimes, en un instante de dolor-placer.
Sonríes – yo también –,
y me devoro tu sonrisa con un beso.

Lenguas entrelazan, se retuercen,
¡Gritamos!
Lloran tus ojos – yo también derramo lágrimas.
Despierto.
También derramo lágrimas.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Contrato

Mi voluntad nos crece ante las bajas.
Tú eres la fuerza que mi inercia rompe.
Mi prematura madurez es tu confianza.
Tú, adolescente todavía, llenas mi espíritu.

Mi conocimiento sirve a tu experiencia.
Tus dudas, a mi investigación.
Somos, sencillamente, complemento.

Luego, propóngote un contrato:
Si crees que en parte no soy lo que tú quieres,
como  no soy  cuanto quisiera ser;
si es mi obsesión ser parte de lo que eres;
no me aceptes como soy: ¡cámbiame!
Y escribamos juntos un capítulo, un epígrafe, una cuartilla,
¡lo que sea!     – pero algo.

martes, 29 de diciembre de 2009

Estás

Estás.
Tu piel desnuda descansa sobre la cama.
El cabello, negro y largo, escurre entre mis manos,
– manos que han de jugar la curvatura de tus nalgas.

Me embriago de tu aroma
y del sudor que corre por tu frente.
Acaricio tus labios, besas mis dedos,
Te despojas de la hebilla,
Te deslizas por mi pecho,
– no hay pelos.

Hacemos el amor como si locos fuéramos.
Resuenan tu corazón y el mío.
Todo estremece, al piso van las sábanas,
¿Se han de partir las patas de la cama?

Gimes, en un instante de dolor-placer.
Sonríes – yo también –,
y me devoro tu sonrisa con un beso.
Lenguas entrelazan, se retuercen,
¡Gritamos!
Lloran tus ojos – yo también derramo lágrimas.

Despierto.
También derramo lágrimas.

El loco

El loco camina por las calles.
Anda sin rumbo – y sin alma.
El corazón estalla entre la furia y el deseo.
Cae una lágrima.
¡Qué frenesí!
¡Cuánta locura!
–    mucho amor, cordura escasa.

El loco no ama: muere sin calma.
Poco espacio queda en ese pecho que empuja,
con fuerza temible de volcanes,
como si fuera a salir, pronto, la lava.

Por las venas del loco corren corceles,
y en las pupilas, como diminutas pantallas
se proyectan  imágenes:
Su Dulcinea se desnuda.

La piel del loco se contrae
–    literalmente, sus pelos están de punta.
Adelanta el meñique, extiende el antebrazo
y cuando intenta acariciarla,
Dulcinea desaparece.

Grita el loco,
¡Grita! , ¡grita!
Llora, gime, ríe,
–    toda calma se despide.
Cae de rodillas.
Canta.

¡Oh Dios!,  apiádate, de los locos que aman

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