"SER CULTO ES EL ÚNICO MODO DE SER LIBRE"

si

José Martí

("Maestros ambulantes", en revista La América. Nueva York, mayo de 1884)

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miércoles, 23 de julio de 2014

Cuba: descolonizar el sujeto para reconstruir la ciudadanía y el Estado

Escudo de la República de Cuba

Hola:
Comparto algunas ideas más sobre la colonialidad en Cuba, un aspecto sobre el que queda mucho por discutir y comprender. Especialmente, sobre cómo domina nuestras subjetividades y relaciones personales, en las que, opino, debemos basar cualquier tipo de revisión para refundar el Estado cubano.
Aquí va el enlace a la entrada en Havana Times.
Saludos
Yafade

martes, 8 de julio de 2014

Socialismo real y colonialidad en Cuba

          
¿Nueva casta? Hijo de Fidel Castro campeón de golf en Cuba.
Foto: Agencia EFE

Comparto una entrada que publiqué en Havana Times sobre el tema de la colonialidad en el socialismo real cubano.
Este concepto, que describe desde una perspectiva integradora la compleja estructura de poder en el sistema-mundo, está casi ausente del debate activista e intelectual cubano. Incluso, diría que el debate sobre la persistencia de la colonialidad en el socialismo tampoco está siendo suficientemente abordado por los y las intelectuales de la izquierda latinoamericana, a pesar de que autores representativos de "los primeros nodos de la red decolonial", como Santiago Castro-Gómez, Ramón Grosfoguel y Walter Mignolo, hayan tratado el tema.
En el libro "La poscolonialidad explicada a los niños" (2005), Castro-Gómez hace un análisis muy claro del eurocentrismo de Marx, visión que en encuentra un complemento importante cuando Grosfoguel (2008), en su artículo "Del imperialismo de Lenin al Imperio de Hardt y Negri: «fases superiores» del eurocentrismo", evidencia la continuidad de la colonialidad en el marxismo durante el siglo XX. Por su parte Mignolo (2003), en su libro "Historias locales/diseños globales. Colonialidad, conocimiento subalternos y pensamiento fronterizo", hace una sistematización importante sobre las contradicciones entre el marxismo y la realidad latinoamericana, dedicando especial atención a la postura del marxista cubano Roberto Fernández Retamar respecto a la poscolonialidad.
Respecto a otras relaciones, la que existe entre colonialidad y socialismo ha recibido una atención casi marginal (no quiero decir que no exista). En el caso cubano, parece existir cierta negación a la validez de estas ideas, a juzgar por el sesgo que identifico en el texto "Colonia y colonialidad más allá del relato" (2010), de Janet Iglesias Cruz y Javier Gutiérrez Forte, publicado en la revista cubana Temas, no. 64; que evidencia un limitado conocimiento de todo y cuanto se ha producido en América Latina desde la perspectiva de la modernidad/colonialidad.
Sin más, dejo aquí el link a mi entrada en Havana Times.

http://www.havanatimes.org/sp/?p=97059

sábado, 10 de mayo de 2014

Cuba y su nueva Ley de Inversiones: del desarrollo sostenible al neoliberalismo (2)


Continuando la anterior entrada sobre la centralidad del ‘desarrollo sostenible’ como justificación de las políticas económicas cubanas actuales (ver aquí), propongo ahondar un poco más en las trampas que el concepto lleva implícitas así como sus potenciales para promover el neo-liberalismo.

Para ello, debatiré su inconsistencia conceptual, y dejaré para otro momento el esbozo de las alternativas existentes que los economistas y políticos cubanos parecen desconocer.

Comienzo exponiendo la apreciación que hace Serge Latouche en “Sobrevivir al desarrollo” (Icaria editorial, Barcelona, 2004) en cuanto a que el concepto ‘desarrollo sostenible’ es un oxímoron o antinomia; esto es, dos palabras cuya unión pretende expresar lo inexpresable (‘la oscura claridad’, etc…).

¿Por qué un oxímoron? Porque si la palabra «sos­tenible» quiere expresar durabilidad, persistencia, el concepto «desarrollo» en su significado histórico y práctico es esencialmente contrario a la durabilidad.

Para comprender la contradicción bastaría reconocer que vivimos en una sociedad donde el «desarrollo» sólo es posible siguiendo la lógica de “Comprar, tirar, comprar” o de la obsolescencia programada (véase este documental de TVE).

Comenta Latouche, el oxímoron es una figura retórica que inventaron los poetas pero cada vez usan más los tecnócratas y políticos para hacernos creer lo imposible. Podemos agregar, su uso es bienvenido en Literatura porque abre posibilidades a la libre interpretación, pero difícilmente sea útil en política y economía: ¿acaso es posible establecer diálogos fructíferos cuando cada quien entiende las palabras a su antojo e interés?

Existen muchas concepciones de ‘desarrollo sustentable’ —en el Informe Brundtland (World Commission, 1987) aparecen 6 acepciones, y dos años después John Pezzey (“Economic analysis of sustainable growth and sustainable development”, World Bank, Environment Department, Working Paper no. 15, 1989) reseñaba 37—; pero todas pueden clasificarse en dos grupos:

1.                   la de intelectuales humanistas que entienden el desarrollo sostenible como un desarrollo respetuoso con el medio ambiente

2.                   la de industriales, políticos y casi totalidad de los economistas para quienes lo importante es que el desarrollo pueda durar indefinidamente.

Sin embargo ninguno de esos grupos cuestiona si ambos objetivos  (desarrollo y medio ambiente) son compatibles. Más bien dan por cierto que lo son, o que la tecnología permitirá que lo sean.

Aparece así “la exaltación de la tecnología” en la que caen tanto liberales como marxistas, una posibilidad muy teorizada: se habla de ‘moder­nización ecológica’ (ecological modernization) y de ‘economización de la ecología’ (economizing ecology).

Estos dos conceptos que terminan tergiversando el significado de ‘ecología’ para que no resulte contradictorio con la expansión capitalista. De hecho, como expone Latouche:

«Podemos afirmar que, si tras la conferencia de Estocolmo (1972), las cosas no han evolucionado mucho en el buen sentido, y que la situación planetaria se ha agravado considerablemente al hilo de las diferentes conferencias (recordemos: Nairobi o Estocolmo, por 10; Río o Estocolmo, por 20; Johannesburgo o Estocolmo, por 30; o de nuevo Río, por 10...), los industriales, al contrario, han aprendido a enfrentarse a ello» [Latouche, 2004].

¡Tanto han aprendido que incluso teorizan! Como indica Latouche, Stephan Schmidheiny, animador de una asociación de industriales sensibles con el medio ambiente y consejero de Maurice Strong, presidente del PNUMA para la orga­nización de Río 92, escribía: «El funcionamiento de un sistema de mercados libres y competitivos, en los que los precios integran el coste ambiental a otros factores económicos, constituye la base de un desarrollo sostenible.»

Otro ejemplo de que no hay contradicción entre ‘desarrollo sostenible’ y capitalismo, son docu­mentos del Business Action for Sustainable Development (BASD) citados por Latouche según los cuales:

 «El desarrollo sostenible se realiza mejor gracias a una competencia abierta en el seno de mercados correctamente organizados que respetan las ventajas comparativas legítimas. Tales mercados alientan la eficiencia y la innovación, factores necesarios para un progreso humano sostenible.»

La ambigüedad del ‘desarrollo sostenible’ ya se dejaba ver en el Informe Brundtland. Si en sus primeras páginas exponía que el desarrollo sostenible sólo puede tener lugar si los poderosos adoptan un modo de vida que respete los límites ecológicos del planeta, más adelante afirmaba:

 «A consecuencia de la tasa de crecimiento demográfico, la producción manufacturera tendrá que aumentar de cinco a diez veces sólo para que el consu­mo de artículos manufacturados en los países en desarrollo pueda atrapar al de los países desarrollados».

La contradicción está aquí: si los modelos de los países “desarrollados” no son ecológicos, ¿cómo aceptan que los países “subdesarrollados” sigan esas vías para alcanzar el nivel de consumo que los poderosos?

La receta del informe Brundtland era que necesitamos una nueva era de crecimiento y un crecimiento vigoroso. En esos mismos términos plantean hoy los políticos capitalistas la salida a la crisis.

¿No es este mismo el discurso cubano? ¿No es eso lo que expone el Dr. Omar Everleny Pérez a Fernando Ravsberg?, cuando dice: “Si no se invierte en la economía cubana será imposible llegar a tasas de crecimiento superiores al 5% o 7%, para poder duplicar el PIB en 5 años. (ver aquí)


Curiosamente el Informe Brundtland propone una tasa de crecimiento anual del 5 al 6%. 

sábado, 8 de febrero de 2014

¿Quién quiere irse a Cuba?

Esto marcha. 
-¡No hay duda que nuestro porvenir está en el aire! 
(Diario de la Marina, 11 de febrero de 1930)

Hace poco más de un año me sorprendió una noticia: de promedio, más de 2000 españoles se estaban yendo mensualmente a buscar trabajo en Cuba. ¡Cuba era el segundo destino preferido, por encima de Brasil, México y Estados Unidos! La fuente de la noticia era el sitio web www.insurgente.org, citado por el periódico digital español “La República” (aquí). 

Está de más decir que la noticia la divulgaban principalmente medios de izquierda muy afines al gobierno de la Isla (como este), lo que no es casual porque portavoces como el cantante Willy Toledo o el periodista Carlos Tena insisten en que allí se vive muy bien.

¡Se irán como empresarios! —pensaba yo sabiendo que, de hecho, hay empresas españolas en Cuba que tienen negocios con el gobierno: hoteleras o exportadores de materiales de construcción, por ejemplo. Incluso, hay personas españolas que trabajan representando intereses de la AECID o la Cruz Roja Internacional (pagados por estas instituciones, por supuesto). Incluso, algunos extranjeros y extranjeras encuentran, no se cómo, trabajos en instituciones cuyas plazas son una quimera para cualquier nacional: fundaciones del nuevo cine latinoamericano, escuela de cine, y alguna, representando a Cuba en alguna cuestión internacional. Estas personas suelen decir que cobran el salario de un cubano ‘normal’, pero dudo que vivan de eso porque no es suficiente ni siquiera para pagar el billete de regreso a España. 

¡¿Estás personas estarán casadas con personas cubanas y querrán montar una ‘paladar’ o una casa de alquiler para extranjeros!? -es otra opción que pensé conociendo, por amigos extranjeros, que como proyecto temporal de vida es más o menos viable para quienes no tienen problema de vivienda o familias a su cargo y pueden, de vez en cuando, ganar algunos 'fulitas' fuera de Cuba y regresar.

Una noticia más reciente me hizo recordar aquellos datos: los últimos informes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) español apuntan a que la mayor parte de la camada de “españoles” que se van son en realidad extranjeros y extranjeras, una vez adquirida la nacionalidad (ver aquí). Es decir, probablemente esas personas que van a Cuba sean en realidad cubanas. De hecho, conozco personas que se lo han planteado, especialmente por cuestiones familiares, aunque no representan ni el 1 % de mis amistades cubanas.

¿Cuba una opción? Yo me quedo con el dato que sólo en el 2013 emigraron definitivamente a EEEE unas 24,727 personas según reportaba Café Fuerte

sábado, 18 de enero de 2014

El proyecto socio-territorial cubano actual: una crítica decolonial a su desterritorialización.



La praxis arquitectónica, urbana y territorial que tiene lugar en Cuba desde la década de 1990 parece desplazarse de los ideales que dieron origen al proyecto socio-territorial revolucionario iniciado en 1959. La caída de la Unión Soviética podría explicar por qué los nuevos desarrollos territoriales tuvieron que ponerse desde entonces al servicio de la economía capitalista global; sin embargo, lo que se planteó como política transitoria y excepcional se reafirma hoy como tendencia sin que experimenten otras opciones factibles.
Siendo así, comparto un texto en que quiero mostrar la relación entre la actual situación y la falta de una teoría arquitectónica apropiada que sea capaz de recuperar la utopía de mejoramiento humano yendo más allá de los límites de la teoría arquitectónica marxista ortodoxa.
En el texto doy continuidad a una serie de trabajos que han formado parte de mi tesis doctoral, en la que propongo incorporar a la teoría de la arquitectura los aportes del pensamiento crítico emergente en América Latina y Europa.
Saludos
Yasser Farres Delgado

@yafade

viernes, 3 de enero de 2014

Autos en Cuba: haciendo cuentos/as.



Finalmente la noticia esperada por quienes, creían, que tenían dinero suficiente para hacerlo: ¡ya se puede comprar carros –entiéndase coches, automóviles— en Cuba! El asombro no se hizo esperar y la información llegaba rápidamente a Miami. AmericaTV se hacía eco que los exorbitantes precios, y enseguida la noticia estaba en Facebook.





Los datos a lo que se hacía referencia los aportaba una foto compartida a través Twiter. Debo admitir que me pareció una broma tardía por el Día de los Inocentes, o que alguien había impreso los datos con los decimales erróneos. Así que busqué inmediatamente en las ediciones digitales de Granma de los días 31 de diciembre, 1ro y 2 de enero, pero ni una sola alusión.

Entonces recordé que existía una web de la Gaceta Oficial de Cuba. ¡Y no es broma! Los precios de venta establecidos para un coche oscilarán, como mínimo, entre 51.000 y 204.000 pesos convertibles o CUC según la edad (sin considerar las distancias que haya recorrido el vehículo). Para tener una idea, significa más o menos esos mismos valores en dólares estadounidenses y más o menos entre 38.000 a 151.000 Euros. Los valores de otros tipos de vehículos estar en esta tabla, tomada de la Gaceta.




VALORES REFERENCIALES MÍNIMOS DE LOS MEDIOS DE TRANSPORTE
POR CLASES Y EDADES
(Fuente: Gaceta Oficial de Cuba. Edición Extraordinaria del 31 de diciembre de 2013)


Me detendría a comparar los precios de estos tipos de vehículos en páginas como www.segundamano.es u otras semejantes, pero no vale la pena; cada quien puede hacer sus propias comparaciones según el país donde viva. Me interesa, más bien, hacer comparaciones algo más "mundanas". 

Por ejemplo, que el precio de un coche viene a ser comparable con los de una o dos casas (según estado y localización) en la oferta del mercado inmobiliario irregular en Cuba. O bien, hacer otras cuentas partiendo de que el salario medio de una persona que trabaje para el Estado (el 90 % de la población) es alrededor de 15 CUC.  Me salen estos cálculos:

¿CUANTO COSTARÍA UN COCHE VIEJO?

COCHES CON 5 AÑOS DE ANTIGÜEDAD
COCHES CON ENTRE 5 Y 15 AÑOS DE ANTIGÜEDAD
COCHES CON MÁS DE 15 AÑOS DE ANTIGÜEDAD
COSTO DEL AUTO SEGÚN LA CLASE  (CUC)
A
204000
102000
51000
TIEMPO QUE TENDRÍA QUE TRABAJAR (EN MESES)
A/15
13600
6800
3400
TIEMPO QUE TENDRÍA QUE TRABAJAR (EN AÑOS)
(A/15)/12
1133
567
283

 ¿Qué tipo de provocación es esta? ¿Se puede gobernar con más desfachatez?

No digo más. Para más información dejo una copia de la Gaceta aquí, que también pueden descargar en http://www.gacetaoficial.cu/



jueves, 31 de octubre de 2013

Cuba: retórica de la doble moneda.


El periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, informó hace varios días que los temas económicos habían centrado la reunión del Consejo de Ministros; y publicó una nota informativa donde se decía que "ha sido acordado por el Consejo de Ministros poner en vigor el cronograma de ejecución de las medidas que conducirán a la unificación monetaria y cambiaria" ( aquí o aquí).

Sin dudas, la enrevesada jerga de la nota ha sido un excelente ejercicio de marketing. Los medios de prensa internacionales han llegado a afirmar el "adiós" al doble sistema monetario cubano (aquí) o el fin del peso convertible  (aquí). Parecería que la medida beneficia al pueblo. Sobre esto propongo un análisis integrador que mire más allá de esa medida aislada.

¿Cuál fue la medida concreta anunciada y cuales son sus implicaciones? Hago cita textual y luego explico:

"En lo adelante se continuará extendiendo la posibilidad que hoy existe de aceptar en las tiendas que venden en CUC, pagos en CUP con tarjetas magnéticas denominadas en esta moneda. (...) Experimentalmente en lugares seleccionados se podrán efectuar pagos en efectivo en CUP por el equivalente calculado a la tasa de cambio de CADECA de 25 CUP por 1 CUC."

El Estado, como ya es costumbre, no ha hecho otra cosa que oficializar una práctica que ya existía pero de la cual no sacaba provecho. Es lo mismo que ocurrió con la legalización de las ventas de casas o automóviles, de las cuales ahora pretende sacar alguna tajada por concepto de tasas o impuestos.

En efecto, el pago con "Pesos Convertibles" (CUC) ya funcionaba en casi cualquier establecimiento que prestaba servicios en "Pesos" (CUP); pero ocurría en forma de operaciones "ilegales" que únicamente beneficiaban a la persona responsable de prestar el servicio, mientras la usuaria salía perdiendo y el Estado no sacaba ningún beneficio.

Para entender las consecuencias de la nueva medida consideremos, por una parte, que hasta ahora el cambio de monedas era el siguiente: el Estado vendía 1 Peso Convertible (CUC) por 25 Pesos (CUP) mientras que compraba ese mismo 1 CUC por 24 CUP; es decir, recuperaba 1 CUP en el ciclo de ida y vuelta de 1 CUC. Por otra parte, usemos un ejemplo específico.

Puede ser el caso de una Panadería Estatal que vende panes en "Pesos", a la cual llega un usuario que posee 1 Peso Convertible (1 CUC) y desea comprar una barra de pan que cuesta 5 Pesos (5 CUC). Allí podrían ocurrir dos situaciones:

Situación 1. La persona vendedora del pan dice a la usuaria que en el establecimiento no se reciben Pesos Convertible, por tanto, esta última debe ir a la Casa de Cambio (CADECA) más cercana, dar el 1 CUC y recibir 24 CUP (cambio oficial ), y volver a la panadería para pagar. Como resultado, ocurrirá lo siguiente:

Quien compra se quedará con 19 Pesos en su bolsillo y el pan en su mano mientras nada caerá en el bolsillo del vendedor (los 5 Pesos van a  la caja registradora de la Panadería, que es del Estado). En cuanto al Estado, a través de la CADECA pone a circular 24 Pesos y recupera 1 Peso Convertible; y en la panadería recuperará inmediatamente 5 Pesos.

Situación 2. La persona vendedora del pan dice a la usuaria que en el establecimiento no se reciben Pesos Convertibles, pero se ofrece a cambiar de su propio bolsillo ese 1 Peso Convertible por 23 Pesos (cambio en el Mercado Negro). Si el usuario no acepta, entonces debe ir a la CADECA y ocurre lo antes descrito antes; pero si acepta (lo que es muy común, para evitar  las colas casi siempre tediosas de CADECA) entonces el resultado será el siguiente:

El usuario volverá a casa con 18 Pesos y el pan en su mano. Mientras -o más tarde- el vendedor irá a CADECA, cambiará el 1 Peso Convertible por 24 Pesos y terminará con 1 Peso adicional en su bolsillo (un ingreso "extra" o "ilegal" adicional a su salario). Para el Estado nada cambia: a través de la CADECA pone a circular 24 Pesos (de los cuales recibe inmediatamente 5 en la panadería) y recupera 1 Peso Convertible. Es decir, respecto a la otra situación, ahora pierde quien tenía el CUC mientras gana (aunque de forma "ilegal") quien no tenía CUC; y la situación del Estado es indiferente.

¿Qué ocurrirá con la nueva medida que permite cambiar directamente 1 Peso Convertible por 25 Pesos mediante la caja registradora en panadería ? Pues, lo siguiente:

El vendedor ya no ganará nada "extra" porque no tiene opción de hacer su "gestión adicional" (digamos, pierde el trabajador que NO tenía CUC). Por su parte, el comprador se irá a su casa ahora con 20 Pesos en vez de 19 (digamos, gana quien Sí tenía CUC). En cuanto al Estado, recupera 1 Peso Convertible, pone a circular 25 Pesos (en vez de 24) y recupera inmediatamente 5 Pesos; es decir, que aparentemente pierde 1 Peso.

¿Por qué digo "aparentemente pierde 1 peso"? Pues... ¿alguien ha pensado  que ahora los trabajadores de CADECA son innecesarios? ¿Acaso el Estado no terminará "ahorrando" los salarios de esos trabajadores cuando queden "cesantes"? Recordemos que el despido masivo es algo que ya tiene su base legal a partir de los Lineamientos. 

En Cuba, la inmensa mayoría de la población recibe salarios en Pesos (CUC), y no en Pesos Convertibles (CUC). Sólo una minoría de la población recibe pesos convertibles, bien porque trabaja directamente en el turismo y otros sectores específicos o porque recibe remesas (dolares, euros y otros que se cambian directamente en los bancos).

Me parece claro: en principios, la medida tomada por el gobierno apunta a debilitar el Peso (CUP) mientras fortalece al Peso Convertible (CUC). Con la medida se debilita aun más el poder adquisitivo de la mayoría de la población que cobra en CUP (los salarios, pensiones, etcétera) y hasta se generará más desempleo.

¿Quien es el único beneficiado? ¿Para quien es un problema la dualidad monetaria? ¿Para los ciudadanos de a pie, que en sus cuentas diarias 1 "fula" (CUC) no es otra cosas que un billete más, como lo puede ser un billete de 50 "pesos cubanos", sólo que equivalente a 23, 24 o 25 billetes de 1 Peso (según cómo lo cambie)?

La doble moneda es un engorroso problema de doble contabilidad para las instituciones estatales. En el barrio chino de La Habana, por ejemplo, hace años que los restaurantes particulares admiten ambas monedas. Lo mismo cualquier trabajador por cuenta propia por toda la isla.

Desde mi punto de vista, la discusión de la doble moneda me parece una cuestión trivial: ¡el problema de la ciudadanía cubana no es el acceso al CUC! ¡es el acceso al dinero en general! Para el mortal común, esta medida escasamente reduce la molestia de caminar hasta la CADECA más cercana.

En Cuba como en el resto del mundo, unas personas son cada vez más ricas mientras otras son cada vez más pobres. Esa es la cuestión. Y no creo que ninguna de las medidas tomadas en los últimos años apunten a solucionar este problema.
























martes, 5 de febrero de 2013

Luis Bárcenas y Pedro Álvarez: el privilegio de exigir respuestas.

La izquierda radical mundial cree que en Cuba no hay lucha de clases; y por eso, mirando desde sus realidades locales, donde son obvias las jerarquías de unos pocos, defiende con prodigiosa vehemencia que Cuba es un modelo viable alternativo al capitalismo. Ello contrasta con que los cubanos y cubanas somos cada vez más consientes de que no es así, de que por el contrario, cada día son mayores las diferencias entre unos pocos privilegiados y la inmensa mayoría de la población, cada día son mayores las diferencias de clases, y por tanto, cada día hay en juego más intereses.
La ciudadanía cubana ha ido aceptando de un modo u otro esas diferencias económicas; postura que sin dudas está influida por aquello que consta en el refranero popular: “a quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga”. De hecho, hasta las formas “menos ortodoxas” de ganar dinero han sido socialmente aceptadas. La libre prostitución, por ejemplo (no el proxenetismo ni la explotación sexual). Incluso, cuando se trata de “resolver” una necesidad tan básica como alimentarse, reparar una casa y otras,  la gente hace la vista “gorda” ante el robo de los recursos estatales.
Pero una cosa no es en lo absoluto aceptable: que los corruptos quieran dar ejemplos de moralidad. En ese sentido hay cada día más convicción de que la corrupción llega hasta bien arriba de la estructura estatal, pero es imposible probarlo porque es imposible investigar, ya que tanto los medios de prensa como el sistema judicial están en manos del Estado. No hay periodistas ni abogados que legalmente puedan ejercer de forma independiente. Ante ello, la mayoría de las personas se resigna.
Pero los datos poco a poco empiezan a salir. El caso de Pedro Álvarez es representativo. Durante mucho tiempo se comentaba en Cuba que este alto directivo cubano, Director de la compañía ALIMPORT, se había robado millones y había desertado. Nada de esto se publicó en la prensa oficial cubana. Sólo hace unos días se ha sabido, por la prensa de Miami, que se intaló en la Florida y en dos años es dueños de varias propiedades inmobiliarias. El Nuevo Herald lo reportaba así:
Pedro Álvarez Borrego, el alto funcionario del gobierno cubano que supervisaba la empresa de importación de alimentos del país, que manejaba un volumen de compra de unos $1,500 millones al año, vive el sueño americano apenas dos años después de haber desertado.
Álvarez ha comprado y vendido al menos ocho viviendas en Tampa por un valor total de casi $600,000 y abrió una compañía de administración, según muestran documentos oficiales. Además, se afirma que se ha convertido en consultor sobre cómo pueden entrar empresarios estadounidense a los mercados cubanos.
Pero sigue siendo un misterio cómo Alvarez, de 70 años, pudo comprar tantas propiedades a tan poco tiempo de su llegada de Cuba, donde estaba bajo investigación criminal por un escándalo de sobornos a cambio de importaciones en Alimport, el monopolio estatal de importación de productos alimenticios.
Antes de su apresurada deserción, su puesto en Alimport lo convirtió en el poderoso negociador principal de contratos con ambiciosos exportadores estadounidenses que alcanzaron una cifra récord de $711 millones en el 2008, y convirtieron a Estados Unidos en el quinto socio comercial de Cuba en importancia.
En la actualidad, Álvarez, uno de los principales desertores cubanos de que se tenga noticia reciente, trata de mantenerse alejado de la vista pública y disfrutar de la buena vida —un vecino dijo que su auto es un H3 Humvee rojo— mientras activistas anticastristas de Tampa se quejan de que podría estar viviendo de dinero resultado de la corrupción.
Un hombre que respondió una llamada de El Nuevo Herald al número telefónico que Álvarez ha dado en documentos oficiales estadounidenses dijo ser otro Pedro Álvarez. “Yo soy un simple carpintero. ¿Tiene algún trabajo para mí?”, respondió antes de reírse y colgar.
FUNCIONARIO DEL GOBIERNO CUBANO
Alvarez, un economista de profesión, fue designado para dirigir Alimport en 1998 y estaba en la posición perfecta en el 2000 cuando el Congreso de EEUU autorizó la venta en efectivo de productos agrícolas a Cuba, bajo la Ley de Reforma de Sanciones Comerciales y Mejoramiento de las Exportaciones.
Cuba se vio repentinamente inundada de visitantes estadounidenses que buscaban contratos de ventas, incluyendo varios grupos de legisladores federales, seis gobernadores estatales y un Quién es Quién de las principales compañías agrícolas, conocidas como “Big Ag.”
“El por sí solo decía sí y no a miles de millones en ventas’, declaró John Parke Wright IV, un empresario de Naples, Florida, que firmó varios acuerdos de ganado con Alimport. Las importaciones globales de Cuba llegaron a $1,600 millones en el 2011, según las cifras oficiales de La Habana.
En el 2003, Álvarez planeó el controversial plan bajo el cual Alimport presionaba a políticos y exportadores de EEUU a firmar promesas de que ellos cabildearían ante el Congreso de EEUU para relajar las sanciones económicas contra la isla. El compromiso los podría hacer técnicamente agentes del gobierno cubano, aunque ninguno fue procesado judicialmente.
Con un puesto tan importante, Álvarez probablemente era informado de rutina por la inteligencia cubana sobre sus contactos estadounidenses, sus debilidades y cualquier conducta impropia que pudiera explotarse en las negociaciones de precios, escribió Juan Antonio Rodríguez Menier, un desertor del Directorio de Inteligencia, en un correo electrónico para El Nuevo Herald.
Yo comparo el caso de Pedro Álvarez con el de Luis Bárcenas y me pregunto: ¿Cuándo en Cuba, como hoy en España, podremos hacer igual reclamo ante el gobierno? Álvarez, sin dudas podría ser encausado por varios delitos. Tráfico de influencias, por lo menos. Y seguramente, caerían con él varios “peces gordos”.
Pero el gobierno cubano gestiona y limpia sus trapos en casa. Ahí está lo que pasó con Carlos Lage y Felipe Pérez Roque; información que nunca fue divulgada a toda la población residente en el país. Y saldrán más casos. ¿Alguien quiere explicaciones sobre por qué Ricardo Alarcón no estuvo ahora como candidato a la Asamblea Nacional del Poder Popular? Mire usted este comentario (aquí), y saque sus propias conclusiones. La izquierda radical insistirá en es la campaña mediática de desinformación orquestada por el Imperio. Tal vez un día reconozca de quién ha sido cómplice.


sábado, 26 de enero de 2013

“¡Ay, gallego!”, o “Las mentiras de Carlos Tena”

Las verdades a medias, junto con la verdad fuera de contexto (que es otro tipo de media verdad), son peores que las mentiras, ya que pueden convencer más fácilmente al receptor del mensaje con la parte de verdad aportada. Los nazis emplearon en su propaganda (Goebbels fue su alma) desde la mentira directa, la media verdad y/o la verdad fuera de contexto. 

David Welch (1983). Nazi Propaganda; 
citado en Wikipedia, entrada “verdad a medias”


El pasado jueves 24 de enero de 2013 las 7:00 pm fui a la sede del Centro de Información Científica de la UGR para escuchar la conferencia “Los medios de comunicación frente a Cuba”, que impartiría el periodista español Carlos Tena y  organizaban la “Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Cubano” y la Asociación de Amistad Granada-Cuba “Nicolás Guillén”. El Seminario “Otro Pensamiento es Posible”, del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la UGR, la apoyaba logísticamente.
Ya me habían advertido de no perder el tiempo en ir, porque no encontraría más que una horda de los más rancios y dogmáticos especímenes del PCE, y no precisamente a militantes capaces de hacer uso de las potencialidades que, no lo dudo en lo absoluto, sí ofrece la dialéctica marxista. No obstante, fui. Esperaba algún debate sabiendo que varias personas habían salido inconformes (por no decir enfadadas) de la charla que tres meses antes organizó este mismo Seminario, en la que se invitó al Cónsul de Cuba en Sevilla para defender el “sistema democrático cubano”.
¿Qué puedo decir? Lo que esperaba que fuera una “conferencia”, esto es, un espacio donde se aportan datos o ejemplos concretos de manipulación contra Cuba, con el mayor rigor científico y periodístico posible, empezó y terminó siendo un burdo ejercicio de manipulación sobre Cuba (a favor del gobierno). ¡Ni datos ni nada! Carlos Tena, contando su  experiencia de vivir 6 años en La Habana, quiso demostrar entre otras cosas ¡que en Cuba se podía vivir con 450 pesos! (No leen mal, habló de Pesos no de CUC). Fueron casi 45 minutos de medias verdades intencionadas, que es lo mismo que decir completas mentiras y tergiversaciones.
Su exposición comenzó criticando el marcado interés que muestran por Cuba las grandes agencias de prensa internacionales, que llegan a tener reporteros permanentes en la Isla. Así, preguntaba por qué tanto interés en un país tan pequeño, e insistía -lo dijo varias veces- que se trataba del intento por desacreditar un modelo que es alternativo al sistema capitalista porque da a sus ciudadanos todo lo poco que tiene.
Lo que no dijo Tena, es que en Cuba no hay permisos de prensa independiente y que toda la prensa que existe es oficial. Curiosamente, su silencio contrasta con los horrores que sí dijo sobre la prensa oficial y los grandes medios en España (lo que tiene sentido, y la falsa foto de Chávez en El País le vino como anillo al dedo). Contrasta también con la defensa que hizo de los espacios alternativos y los blogueros; algo en lo que, por supuesto, mostró un doble rasero, porque intentó por todos los medios desacreditar a los blogueros cubanos que luchan por un cambio en Cuba y se expresan contra el gobierno. ¿Qué pasa Tena? ¿Que en España sí pero en Cuba no?
Aquí vino otra vez la manipulación: ¡Ya los cubanos tienen acceso a Internet! ¡Ya está el cable venezolano! Otra media verdad que ignora la nota de la Empresa telefónica cubana (ETECSA) publicada unos días antes en Granma, en la que queda claro que para tener Internet falta mucho, y en la que no hay ninguna señal de que las personas comunes y corrientes puedan tener ese servicio en casa. Tena tampoco dijo nada de la corrupción que ha envuelto el caso de la fibra óptica de Venezuela a Cuba.  Más bien, señaló que “…hasta Jamaica con su marihuana llegó el cable venezolano, y ahora lo disfrutan los rastafari”. (El orden de las palabras no fue esa, pero sí hizo alusión a la marihuana y a los rastafari, algo que realmente me indignó mucho porque sentí en ello una fuerte intención despectiva). Según Carlos Tena, la conexión de salida de Cuba es lenta porque aun hace falta un cable de salida. Es lo que,dijo, le explicó un especialista cubano.
La segunda parte de su charla fue todo un cuento de hadas de cuando él vivió en Cuba cobrando el sueldo promedio de los cubanos, los 15 dólares “que tanto insiste una tal Yoani que no alcanzan para viri” –dijo él. Según cuenta este señor, quien dijo querer para Cuba una transición como la española (según sus palabras, en España transición es más franquismo por tanto en Cuba debe ser más castrismo), él vivió en La Habana desde 2003 al 2009 cobrando 450 pesos cubanos.
“Lo difícil fue buscar un trabajo”, afirmó mientras comentaba que los extranjeros sólo pueden hacer algo para lo cual no esté capacitado un cubano (lo que es más o menos verdad); y mientras explicaba que, por su experiencia y lo que sabía hacer, no tuvo muchas más opciones que trabajar en el Centro Iberoamericano de la Música, que está adscrito al Ministerio de Cultura. Allí él podía ser la parte “ibero”, decía antes de contar la anécdota del primer día de trabajo:
-          ¿Tú eres el gallego? ( le habría preguntado el custodio en la puerta de entrada)
-          Sí, yo soy el gallego. (dice que respondió)
Carlos Tena bromeó que, aunque es de Madrid, tuvo que asumir que en Cuba todos son “gallegos”. Después de la broma, llego el nuevo chorro de mentiras o verdades a medias. La primera, es que allí almorzaba muy bien por 1 peso cubano.Me pregunto alrespecto si Carlos Tena sabe que el Ministerio de Cultura puede subvencionar esa comida porque, desde los años 90, tiene un sistema económico privilegiado que se sustenta en los impuestos a los artistas, quienes han sido privilegiados respecto a los demás profesionales en Cuba porque han podido trabajar y cobrar de forma independiente; e incluso, cobrar grandes sumas de dinero en pesos convertibles.
Ese privilegio de un almuerzo relativamente decente no lo tienen las instituciones de base del propio Ministerio de Cultura. El Centro Iberoamericano de la Música no es propiamente una institución de base. Pregúntese que comen en los museos municipales, las casas de cultura y otros centros de base las personas que allí trabajan, tanto especialistas como el resto de la plantilla.
Ese almuerzo tampoco lo tienen la mayoría de las instituciones laborales del Estado, donde ha sido de tan mala calidad que el gobierno de Raúl llegó a decidir que era más rentable dar una dieta de 10 pesos diarios a cada trabajador, para almorzar por su cuenta, que seguir manteniendo los comedores obreros.Como resultado de esta medida, se dio la bochornosa situación en que las personas recibían por este concepto una cantidad que era tanto o más que el salario que devengaban para mantener a sus familias. Además de la mala calidad de las comidas que han ofertado, sobre todo después de los noventas, los comedores han sido siempre el lugar donde más robos y desvío de recursos se comenten; verdaderos sacos sin fondo a donde van a parar los recursos de papá-Estado.
Otra de las burdas falacias de Carlos Tena, fueron sobre el trabajo. “¿Cómo no comprender que los cubanos sean ineficientes y lentos con 40 grados celsius?”, dijo mientras comenzó a lanzar una serie de tópicos pero ni una sola crítica al modelo empresarial, o las jerarquías laborales que llegan a ser verdaderos ejemplos de diferencia de clase. Eso sí, muchas alabanzas al compañerismo: “¡Hasta me hicieron una fiesta de cumpleaños!”, exclamó. No sé si Carlos Tena preguntó a esas personas cuánto costó la fiesta; porque cada botella de ron cuesta entre 50 y 60 pesos cubanos.
Hay en este dato del salario medio otra falacia. Ello no significa que todas las personas lo cobren. Mi madre, por ejemplo, apenas cobra el salario mínimo de 250 pesos (o algo más o menos); que es lo que cobra en general todo universitario durante los dos primeros años de trabajo. salvo los que van a parar a instituciones específicas con alguna remuneración adicional. Y coste que en el 2003 ese salario mínimo era de 198 pesos. 
Otra falacia está en que Carlos Tena no dijo a qué familia tenía que mantener. No se trata sólo de que una persona viva modestísimamente con 450 pesos. Él no dijo cuántos zapatos o ropa tuvo que comprar, cuántas meriendas para que los niños fueran a la escuela, cuántas medicinas que no hay en la farmacia y debes comprar en la diplo-farmacia (las farmacias para extranjeros) cuando tu abuela se está muriendo. Él no dijo cuántas íntimas (tampones) tuvo que comprar en pesos convertibles, porque el paquete de algodón que venden a cada mujer por la “libreta” (cartilla de racionamiento) no alcanza ni para 3 días de menstruación. En fin, entre  otras anécdotas que no meritan que les dedique más tiempo y espacio, Tena no habló de un largo etcétera que los cubanos y cubanas conocemos muy bien.
¡Cuál fue mi indignación ante tanta falacia que quedé desconcertado! Así, fui el primero en pedir la palabra. Pregunté al auditorio si permitirían a que hablara durante ocho minutos un cubano que tiene muchas críticas, ya que habían escuchado a dos españoles hablar sobre Cuba durante ochenta. (Previo a los 45 o 50 minutos de Carlos Tena, había hablado también el presidente de una de las asociaciones para lanzar todas sus difamaciones respecto a los medios internacionales y la disidencia cubana). Sobra decir que el público, esa veterana horda que antes mencioné, no estuvo de acuerdo. “¡Es mucho!”, dijo una señora. 
El coordinador del Seminario finalmente me dio la palabra.  Hice saber que tenía preguntas tanto para el público, el coordinador como el ponente. “¡NO tienes que preguntarnos nada!, dijo alguien del público y unas personas más. Pregunté al coordinador si organizaría una charla mostrando una perspectiva crítica. Un rancio de la horda interrumpió: “¡Organízala tú!”
Dirigiéndome a Carlos Tena, le dije que no iba a discutir sus puntos de vistas, que sólo quería saber si para él todos los disidentes estaban pagados por el Imperio. Pregunté: “¿Hay presos políticos en Cuba?  Y si no los hay, ¿por qué está preso mi hermano, quien sólo ha hecho lo mismo que el 15 M, es decir, protestar pacíficamente, lanzar volantes con consignas, ocupar espacios públicos? Mi hermano que está enfermo de SIDA y tiene dos niños pequeños.”
La respuesta vino del presidente de la asociación: “¿Y cómo sabemos que tienes un hermano? ¿Y cómo sabemos que está preso? Y si es uno, es uno sólo. ¿Por ello vamos a negar al sistema? ¡Cuántos no hay aquí!”. El mismo rancio veterano interrumpió otra vez: “¡Lo que dice es mentira!, ¡Tú y tus amigos que venían contigo vinieron a molestar!”.
Fue cuando Carlos Tena tomó la palabra: “Yo vine a aquí a hablar de la campaña de los medios contra Cuba.” Ante tanto cinismo, me volví hacia el auditorio: “Sigan juzgando a Cuba por la experiencia de explotación que viven aquí.”  Tomé mis cosas y salí.
Todavía no puedo decir con certeza si valió la pena o no ir a ese encuentro. Apostaría a que sí, porque la indignación es la primera fuente de energía para la lucha, y me llevé mucha. Diría que sí también porque, las tres personas que estaban sentadas detrás de mí y salieron antes —esas mismas que el rancio confundió con mis amigos, tal vez porque tenían el mismo color de mi piel—, estaban fuera esperándome para solidarizarse.
Se trataba de dos mujeres y un hombre colombianos que están haciendo una estancia de investigaciones en el Instituto de la Paz y los Conflictos de la UGR. Habían salido con indignación por la actitud del auditorio. Cuando así, se acercaron a mi para mostrar solidaridad. Entre ellas, él me dijo tocándose la nuca: “Soy periodista, estuve en Cuba y todo el tiempo tuve a la Seguridad del Estado aquí detrás”

miércoles, 23 de enero de 2013

Yeander Farres Delgado. Freedom, now!


How many people will read this note? I don’t know; but whoever might support it, they will do it by sharing with me the respect for the human condition. The respect for the human condition should become the first premise for debating the Cuban present and the future, contrary to the current political fundamentalism that is dominating in our country nowadays.
This is evident in how the dissidents are treated: they are turned into simple “worms”, it means, they are striped of any human condition in ontological and legal terms; therefore, it is allowed abusing and beating them, slandering and imprisoning them, ignoring and occulting them to the national and international scene.
This is what is firsthand suffering Yeander Farrés Delgado, my brother, who is member of the Cuban Republican Party as well as Human Rights activist and who is on “preventive detention” since the last October 30th charged with the alleged crime of “public disobedience”.
For almost 80 days he has been there, despite of being a third stage HIV-AIDS patient and father of two children, a 3 years old child and a baby of 11 month. He has been there without trial, without definition for it, and also, with restrictions for accessing his “criminal” file and preparing his defense.
Which is the crime committed by my brother? It is not other than actively reporting about the cruelty that is being committed against the people with ideas similar to him. It is not other than taking part in pacifically demonstrations in the public spaces of Havana in forms that are not different at all from the 15M demonstrations in Spain that the Cuban official press repeats again and again. However, Yeander is treated as “common criminal” (similarly to the “dogs and flutes” from the Plaza del Sol!)
And, which is the criminal record to be highlighted from Yeander? No record. The only “crime” that my brother made was to demand for freedom of expression and association. Actually, his detention is part of a repressive wave against dissidents that the Cuban government and its bloggers are trying to hide but cases like the one of Antonio Rodiles are bringing to light.
This is part of certain concealment that, even so, is very effective because is supported by the complete monopoly on information. Against that, you can not publicly declare without taking risk of been classified as a CIA agent or a terrorist paid by the Cuban Mafia from Miami; or in my case, been warned that you are lying and you can be punished, as I knew from my relative once I divulgated my brother’s condition.
Among others expressions, this concealment take form in branding any information as gossip; a strategy for which, last December 1st, one month after my brother imprisonment, I had to reveal my name and face the consequences for bringing visibility to this case.
I won’t use space here for relating the violent circumstances of Yeander’s imprisonment which details were described by himself and his neighbors. I divulgated that information in a letter I sent to my contacts from Cuba and other place of the world, which is available in this blog. Whoever might be reading this note can download it for reading and deciding whether to support or not my campaign on behalf of the immediate release from prison, in which case it is possible to sing the petition in this blog
On the contrary, I will use this space for insisting that a support to this demand on behalf of Yeander is, first of all, a support to the respect for the human condition, an attitude that should prevail for over any political position. On this matter, I am interested in emphasizing what I said in my letter:
“I don’t share most of my brother’s ideals and much less the projection of the Republican Party of Cuba where he is active member; but, I believe that no govern, whatever political orientation might be, is authorized for deprive of freedom to whom peacefully demands for their rights for free expression and association, specially if it does not implies an aggression or violation to the rest of Peoples` rights.”
Yes, my brother is member of the Republican Party of Cuba. And I, I have no hesitation for declaring I am “a-capitalist”, term that I use in a similar sense of “a-theist” for expressing my disbelief in the capitalist system and for putting some distance from the fundamentalist understanding about “anti-capitalism” that the radical left assumes for justifying the violence against the people that do not share their ideas; which is one of the reasons for me to reject the “actually-existing socialism” that is defended from a pathological blindness.
Precisely, for this conviction, I have supported my struggle with the help of individuals but not favors from political groups. Indeed, I consider it is scandalous that the party of which my brother is member has not been active in divulgating this circumstances. I consider this a measure of how few they care about him. 
In that sense I can´t believe that the only news with some media coverage were those that I achieved without any patronage, just with the solidarity of people who are beyond the Cuban reality. Thanks to them two of the newspapers from the province where I temporary live in Spain, Granada Hoy and El Ideal de Granada, are the only officials sources divulgating this problem. Curiously, the far-reaching Spanish newspapers to which I wrote without political distinctions, have given me no attention.
For the cult of the full human dignity! Yeander Freedom, now!
Yasser Farrés Delgado: yasserfarres@yahoo.com.mx

viernes, 18 de enero de 2013

Por el culto a la plena dignidad humana: ¡libertad para Yeander, ya!






....yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.
José Martí. “Con todos y para el bien de todos”. Discurso pronunciado en el Liceo Cubano, Tampa, 26 de noviembre de 1891


¿Cuántas personas leerán esta nota? No lo sé; pero, quienes la apoyen, lo harán porque comparten conmigo el respeto por la condición humana. El respeto por la condición humana debería ser el principio primero para debatir sobre el presente y el futuro cubanos, y no el fundamentalismo político que hoy domina en mi país, evidente en cómo se trata a la disidencia cubana: a ellos y ellas, convertidos y convertidas en simples “gusanos”, es decir, despojados y despojadas de toda condición humana tanto en términos ontológicos como legales, se les puede maltratar y golpear, calumniar y encerrar, ignorar e invisibilizar ante el país y el mundo.
Es lo que está sufriendo en carne propia Yeander Farrés Delgado, mi hermano, miembro del Partido Republicano de Cuba y activista por los DDHH, quien está en “prisión preventiva” desde el pasado 30 de octubre de 2012 por el supuesto delito de “desobediencia pública”. Allí ha estado por casi 80 días sin importar que sea paciente de VIH-SIDA en tercera etapa y padre responsable de dos niños, uno de 3 años y otro de 11 meses. Allí ha estado sin haber sido sometido a juicio, sin que se tenga fecha prevista para hacerlo, y además, sin que se haya facilitado el acceso a su expediente “delictivo” para preparar defensa alguna.
¿Cuál es el delito cometido por mi hermano? No otro que reportar activamente sobre los atropellos que se están cometiendo contra quienes piensan como él. No otro que manifestarse pacíficamente en los espacios públicos habaneros en formas que en nada difieren de como el 15M se manifestó contra el capitalismo en España, noticia repetida hasta el cansancio en la prensa oficial cubana. Pero a Yeander lo tratan como “delincuente” (¡no muy distinto que como a los “perro-flautas” de la Plaza del Sol!).
Y, ¿qué antecedentes penales se pueden señalar de Yeander? Ninguno; el único “delito” en que ha incurrido mi hermano es exigir por la libertad de expresión y de asociación. La detención de mi hermano es, en realidad, parte de una ola represiva contra la disidencia cubana que el oficialismo y sus blogueros tratan de ocultar pero que casos como el de Antonio Rodiles ponen al descubierto. Es parte de un ocultamiento que, aun así, resulta muy efectivo porque se sostiene en el monopolio de la información. Contra esto no puedes manifestarte sin exponerte a ser clasificado como agente de la CIA o terrorista pagado por la mafia de Miami; o como en mi caso, a que te adviertan que estás mintiendo y “eso se castiga”, tal como me han hecho saber a través de mis familiares por divulgar la situación de mi hermano. Ese ocultamiento se concreta, entre otras formas, en tachar de bulo a cualquier información semejante a esta; estrategia por la que desde el 1ro de diciembre, un mes después del encarcelamiento de mi hermano, he tenido que dar la cara y mi nombre para hacer visible el caso.
No me detendré aquí a relatar las violentas circunstancias en que fue arrestado Yeander, detalles descritos por él mismo y sus vecinos. Tal información la di a conocer el 1ro de diciembre de 2012 mediante una carta enviada a mis contactos en Cuba y otras partes del mundo. Quien esté leyendo esta nota podrá descargarla (aqui), leerla y decidir si apoya o no la campaña que estoy sosteniendo por la inmediata excarcelación de mi hermano, para lo cual se  puede firmar la petición en este mismo blog (click).
Me detendré, en cambio, a insistir en que apoyar la inmediata liberación de Yeander es, ante todo, apoyar el respeto por la condición humana; postura que debería estar por encima de cualquier política.  Me detendré también en mencionar que todo y cuanto escribo es mi opinión personal y no refleja la de quienes suelen escribir en este espacio. Al respecto me interesa destacar lo que dije en mi carta:
“No comparto buena parte de los ideales de mi hermano, y mucho menos la proyección del Partido Republicano de Cuba al que pertenece; pero creo que ningún gobierno, sea del signo político que sea, tiene potestad de privar de su libertad a quienes exigen pacíficamente por sus derechos a la libertad de expresión y asociación, especialmente si estas no suponen una agresión o violación de los derechos de otras personas.”
Sí, mi hermano es un miembro del Partido Republicano Cubano. Y yo, no tengo reparos en declararme “a-capitalista”, término que uso en el mismo sentido que “a-teísta” para expresar mi no-creencia en el sistema capitalista, y a la vez, para desmarcarme de la lectura fundamentalista que hace la izquierda radical sobre el concepto “anticapitalista” para justificar su violencia contra quienes no comparten sus ideas; una de las razones por las que tampoco creo en el socialismo-realmente-existente que estas personas defienden desde una ceguera patológica.
Precisamente, por esta convicción he mantenido mi lucha aunando apoyos personales y no favores de grupos políticos. De hecho, me parece vergonzoso que el propio partido en que milita mi hermano no haya tenido en estos tres meses un papel activo en divulgar esta situación; lo que, entiendo, es una medida de cuan poco les importa. En ese sentido, no me puedo creer que las únicas noticias que han tenido alguna trascendencia mediática las haya logrado yo sin apoyo material ninguno, y sólo con la solidaridad de personas concretas y ajenas a la realidad cubana. Gracias a ellas han sido Granada Hoy  y El Ideal de Granada (click), dos periódicos de la provincia española donde resido temporalmente, los únicos medios oficiales que recogen el problema. Curiosamente, no me han prestado atención otros medios españoles de más alcance a los que me he dirigido sin discriminar sus signos políticos.
Creo que únicamente lograremos en Cuba una emancipación social que respete la libertad individual si todas las personas participamos activamente, ejerciendo el derecho que nos asiste en tanto ciudadanía cubana, defendiendo el derecho a la diversidad, el derecho a la coexistencia; empoderándonos sobre los problemas de nuestra realidad. Por ello convoco a los cubanos y cubanas, donde quiera que estén, a que divulguen esta nota tanto como esté en sus manos, no sólo entre nuestra diáspora sino entre todas las personas que puedan solidarizarse.
¡Por el culto  a la plena dignidad humana! ¡Libertad para Yeander, ya!
Yasser Farrés Delgado
yasserfarres@yahoo.com.mx
@yafade
17 de enero de 2013




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